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Congreso Online Gecrea. Ponente Sonia Mesa. Sanar tu autoestima a través de vivir con propósito. Que el miedo no te detenga.

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Quiero invitarte a que formes parte del relanzamiento en la III edición de GECREA, el Congreso online sobre Gestión Emocional, Crecimiento y Autoestima, en el

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TRES CLAVES PARA APRENDER A PONER LÍMITES

¿Qué es poner límites?

En muchas ocasiones ponemos como prioridad los deseos y necesidades de los demás por encima de las nuestras. Esto lo hacemos porque nos han inculcado que no está bien que expresemos lo que queremos y necesitamos si no coincide con lo que nos están demandando.

La educación que hemos recibido nos hace sentirnos culpables cuando decimos que no. Nos invade un sentimiento de culpa cuando nos ponemos como prioridad, y está etiquetado socialmente como egoísmo, cuando no se trata de que no respetes las necesidades ajenas, sino que respetes las tuyas y te pongas en valor.

Poner límites es expresar lo que quieres. Es una manera correcta de protegerte a nivel emocional, físico y mental. Poner límites es sacar la señal de STOP ante posibles agresiones verbales y/o físicas, o sencillamente es defender tu espacio y tus necesidades.

En este artículo vas a encontrar respuesta a:

¿Qué es lo que nos impide poner límites?

  • El miedo al rechazo
  • El sentirnos culpables
  • El no estar bien visto socialmente hacerlo
  • El exceso de responsabilidad, asumiendo como propias las necesidades de los demás, asumiendo el rol de salvadora.

El miedo al rechazo

Todas las personas sentimos miedo a no ser queridas y aceptadas, y por ello intentamos agradar, pero especialmente quienes tienen muy marcada la herida de rechazo, muestran una especial dificultad a la hora de poner límites por ese excesivo miedo a no ser amadas.

Para superar el miedo al rechazo, ten en cuenta que el amor no se compra, quienes te aman lo harán aunque en ocasiones les digas que no a algo.

Sentimiento de culpabilidad.

Esto va muy de la mano con la cultura y educación religiosa que nos han inculcado. Nos han enseñado que el concepto de buena persona es aquella que vela antes por los intereses ajenos que por los propios. Y no estoy queriendo decir con ello que tengas que pisar los intereses de los demás, sino que no sacrifiques los tuyos ni te sientas culpable ni mala persona por pensar en ti.

No estar bien visto socialmente poner límites.

A menudo a una persona que pone límites se la confunde con una persona egoísta. El egoísmo es pensar solo en ti sin importarte las necesidades o sentimientos de quienes te rodean, en cambio, cuando pones límites lo que estás haciendo es preocuparte por tu bienestar. Lo ideal siempre es encontrar el equilibrio, y aquello que es bueno para ti no tiene por qué ser malo para otras personas. Por ejemplo: tienes planes para este sábado donde verás al chico que te gusta y te llama una amiga tuya pidiéndote que vayáis a una fiesta. Si dejas de hacer lo que tenías planificado para no decirle que no a tu amiga a pesar de que no es lo que quieres hacer, estás sacrificando tus deseos por satisfacer los de otra persona. En este caso, no estás poniendo límites. Si por el contrario, decides continuar con tus planes diciéndole a tu amiga que lo sientes, que te encantaría ir con ella a la fiesta pero que este sábado ya tienes planes y que la compensarás saliendo con ella en la próxima fiesta, lo que estás haciendo es poner en valor lo que a ti te importa de una manera asertiva y mostrando que ella y sus necesidades también te importan.

Decir que NO, no tiene por qué ser agresivo ni tampoco te convierte en una mala amiga. Si tu amiga es tu amiga de verdad, entenderá que continúes con tus planes porque sabe que es importante para ti.

Sentimiento de responsabilidad sobre los demás y sus vidas.

Estas son las contradicciones que tenemos las personas porque es lo que nos han mal enseñado a hacer. ¿Cómo una persona que no está siendo responsable con su vida puede presumirse responsable de la vida de los demás? Cuando ignoras tus deseos o bien porque no te conoces lo suficiente o bien por ese miedo a ser rechazada o deseo de agradar, lo que estás haciendo es no coger las riendas de tu vida, y este es el mayor acto de irresponsabilidad.

 
 

Cómo identificar si eres una persona a la que le cuesta poner límites.

  • Te sientes enfadada y con rabia a menudo hacia las personas que te rodean. Sentir esto no significa que no quieras a esas personas, es solo una señal de que estás violando lo que quieres hacer una y otra vez por ser obediente con los demás o complaciente. Esto te conduce a tener un bloqueo emocional y a la pérdida de bienestar personal.
  • Tienes mucho miedo a que si dices que no las personas a las que quieres se enfaden contigo. Esto te lleva a tener baja autoestima.
  • Sientes que si no cubres las necesidades de quienes te rodean no estás siendo suficiente. Esto te lleva a la autoexigencia.

Beneficios de poner límites

  • Aumenta tu autoestima porque te respetas y los demás también lo hacen, y eso hace que te pongas en valor.
  • La relaciones con tu entorno son sanas y equilibradas. Pierdes el miedo al rechazo.
  • Tienes bienestar personal. Al poner límites te conoces mejor a ti misma y sabes cuáles son tus necesidades, esto te produce bienestar emocional.
  • Coger las riendas de tu vida.

Las tres claves para aprender a poner límites son:

  1. Identifica en qué situaciones o con qué personas te cuesta poner límites.
  2. La asertividad. Aprender a decir que NO de una manera amable.Comienza diciendo que noa cosas más sencillas para ir haciéndolo de modo progresivo.
  3. La responsabilidad personal hacia tu propia vida y la toma de decisiones que afecta a ella. Una vez que te autoconoces, que sabes qué es lo que quieres hacer y qué es lo importante para ti, entonces, ponlo en valor y quiérete honrándolo y respetándolo.

Hay un tema que cuando se trata de aprender a poner límites no podemos obviar. Este es: trabajar tus heridas emocionales de rechazo y abandono, aceptando que no se puede gustar a todo el mundo y que si para gustar tienes que ser quien no eres o vivir infeliz, entonces, es mejor no hacerlo.

Si quieres conocer más sobre las heridas de la infancia y cómo afectan a la hora de poner límites, puedes adquirir en el siguiente enlace mi libro (Que el miedo no te detenga), donde a través de mi historia te voy hablando de mis heridas emocionales y las experiencias que viví a consecuencia de ellas, así como lo que hice para ir sanándolas, aprendiendo entre otras cosas a poner límites. 

Me encantaría saber si conoces más formas de aprender a poner límites. No dudes en compartirlo en los comentarios.

Hoy quiero decirte que te amo. Gracias por ser y estar.

Que el miedo no te detenga.

Beneficios en la autoestima de poner límites
Libro Que el miedo no te detenga, de Sonia Mesa

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